“No habría habido Resurrección sin la Anunciación. No podría haber resultado de una obra sin echar sus cimientos. En este día celebramos el principio de la salvación humana”. En estos términos describe el teólogo Prof. Iván Zhelev el lugar que ocupa la Anunciación en el calendario festivo de los cristianos ortodoxas. Es el día en que el Arcángel Gabriel trajo la buena nueva a la Virgen María de que concebiría y daría a luz al Hijo de Dios. Este día se difunde la nueva de la Encarnación de Dios y que el Redentor vendrá entre la gente para difundir su verbo y sabiduría.
A pesar de que más de dos mil años nos separan del acontecimiento evangélico de la Anunciación, cada persona puede convertirse en mensajero de la buena nueva para las personas que han cerrado sus ojos y oídos a ella.
“A veces las personas somos nuestros mayores enemigos −señala el teólogo Iván Zhelev–. Es por eso que siempre es importante difundir la buena nueva. De este modo, los ojos, los oídos y el corazón de las personas pueden abrirse para acoger al Redentor, porque la salvación no es un concepto filosófico abstracto, sino una realidad personal para cada uno”.
Antaño, el día de la Anunciación también se celebraba como Día de la Madre. Lamentablemente, en la vida secular actual la festividad ha perdido ese matiz.
“La santísima Virgen María, a quien llamamos Madre de Dios, es un modelo de mujer y de madre. Habiendo consagrado toda su vida a ayudar a su divino Hijo, no vivió con orgullo, sino con la responsabilidad de su divina maternidad. La pureza, la humildad y la dignidad son cualidades necesarias para cada persona”, comenta el Prof. Zhelev en una entrevista con Radio Bulgaria, que puede conocer en el artículo titulado “La Anunciación, precursora de la Resurrección de Cristo”.
Como una reverencia a la Sabiduría de Dios, que viene para salvar la humanidad, el día de la Anunciación es fiesta patronal de uno de las obras maestras arquitectónicas más antiguas de los Balcanes, la iglesia de Santa Sofía. El templo es emblemático de la capital de Bulgaria, Sofía, y se considera que dio el nombre a la ciudad en el siglo XIV.
Adaptado por Elena Karkalánova
Versión en español de Hristina Táseva
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