Hace más de 30 años, alumnos de una escuela primaria de la ciudad de Yámbol (sureste de Bulgaria) plasmaron sus sueños para el futuro en hojas de papel, las metieron en una botella de vidrio y luego la enterraron. Recientemente, sus mensajes han sido descubiertos durante las actividades de mejora del terreno cerca del lugar donde se encontraba la escuela. En varias decenas de hojas de cuaderno escolar, los niños escribieron lo que querían ser cuando crecieran. Entre las profesiones más deseadas son las de maestro, médico y piloto. La botella y los mensajes, fechados el 1 de junio de 1988, serán entregados al Museo Regional de Historia. Representantes de éste han expresado la esperanza de que algunos de los entonces pequeños autores contacten el museo para contar lo que les deparó el destino.
En su esencia el proyecto El carisma del búlgaro puede ser descrito como un puente entre dos mundos. Mediante este trabajo Dimitrinka Yordanova Komanducci, psicóloga, psicoterapeuta, instructora vocal y autora de Tu voz puede cambiar tu vida,..
Cada año la Fiesta de la Familia Cristina es el motivo que reúne a nuestros compatriotas en Hamburgo. El año 2025 no es una excepción y la invitación ya ha recorrido las redes sociales porque los búlgaros celebrarán el 20 aniversario desde la creación..
Hace unos días cámaras de vigilancia detectaron un oso en un barrio de viviendas en la ciudad de Karlovo. El oso bajó a la zona de las casas en la parte norte de la ciudad y tranquilamente paseaba por las calles hasta que se asustó por un coche que..