Cuenta una de las leyendas sobre la creación del Valle de las Rosas en Bulgaria que la primera flor en el valle fue plantada por un búlgaro que regresó de la lejana Persia, donde por voluntad de un sah acaudalado y poderoso había construido una mezquita en el patio de su palacio en solo tres días. A cambio de ello, el gobernante cumplió dos de sus tres deseos. El tercero se negó a cumplirlo, ya que el búlgaro pedía la mano de la hija del monarca. El sah ordenó arrojar al constructor al calabozo, del que el búlgaro consiguió escapar con la ayuda de la hija del soberano, a la que se llevó consigo. Desafortunadamente, la hermosa joven no pudo resistir la larga y fatigosa travesía del desierto y murió, pero antes hizo prometer a su enamorado búlgaro que plantaría en su tierra natal el rosal que ella se había llevado consigo. El hombre cumplió su último deseo y desde entonces se cree que las gotas de rocío que aparecen de mañana en los pétalos de las rosas son las lágrimas de los dos enamorados anónimos que no tuvieron la oportunidad de disfrutar de su vida juntos en este hermoso país.
Mayo es el mes en que en Bulgaria florecen las plantaciones de rosa oleaginosa. Este también es el mejor momento para realizar un recorrido turístico por la zona de Kazanlak y Pável Baña, disfrutar del fragante aroma de la rosa búlgara y visitar monumentos históricos y sitios naturales impresionantes. Puede conocer más detalles en el escrito titulado “Valle con olor a rosas, lavanda y de historia milenaria” de la colección de Radio Bulgaria.
El libro “La historia de los búlgaros en Targovishte” tiene como objetivo reafirmar la identidad de la comunidad búlgara en la ciudad rumana de Targovishte y narrar su desarrollo socioeconómico y cultural. Así lo declaraba Lucia Costache, una de..
El 26 de octubre, día de San Demetrio (Sveti Dimitar), es una fiesta que se celebra en toda Bulgaria. Sus reliquias, conservadas en Salónica, son objeto de constante veneración por parte de los búlgaros que viajan a menudo al norte de Grecia. En..
El himno de la independencia se sonó por primera vez el 22 de septiembre de 1908 en la ciudad de Burgás, a orillas del mar Negro. El autor de la melodía y la letra, el director de orquesta militar Gueorgui Shagunov, anotó en la portada de la partitura..